23.7.13

De la sangre, la noche y el tiempo

Esta noche vamos a quedarnos callados,
vamos a dejar de describir nuestro alrededor,
vamos a dejar de tener miedo.
Porque la noche, aun joven, es patrona de los corazones furtivos
y la vieja luna enamorada le manda el recado a las estrellas
para que gasten cuidado, esta noche, con nosotros.

Y es que cuando la oscuridad sea,
no podrán pararnos ya.
Porque los astros comprenden lo que es no poder amar,
condenados a estar lejos entre ellos mirándose siempre.
Y por eso, en esta noche sin luces, en este vacío temporal,
los turistas de ninguna parte sabemos vernos entre nosotros,
y yo puedo verte, aunque te vistas de tiniebla.

Seamos noche, seamos sombra seamos silencio,
ahora que la luna nos cuida.
Ahora que no podemos huir.

1 comentario:

  1. Joder, qué pena me han dado de repente las estrellas ;)

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