17.11.14

Shibari



Encaje negro como las argollas de la noche,
sábanas de un rojo cereza que amarga
y un enorme rincón de cuerdas de sisal.
                   
Desplómate, déjame mirarte.

Muero por tocarte
y vivo por soplarte caricias húmedas.

Te tintas en mis labios y me rompes.
Lluvia de fuego me pareces.
Duele.

Hueles a ceniza,
y créeme que me gusta verte arder.

Desplómate.
Ahora.




No hay comentarios:

Publicar un comentario